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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

Escoliosis - Un serio problema

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Departíamos en una mesa un grupo de personas cuando una de ellas; una señora joven, me manifestó los fuertes dolores en la espalda que sentía a consecuencia de una escoliosis, provocada por el constante e inadecuado esfuerzo que hacia para cargar a su menor hijo. Ella estaba en pleno tratamiento y queria saber mi opinión.

La escoliosis es una desviación latera de la columna que puede ser en forma de “C” o de “S” alargada con una curva primaria de preferencia en la parte inferior y la otra curva compensada de menor tamaño en la parte superior.

Las escoliosis pueden ser de tipo postural y las de tipo estructural.Las primeras son ocasionadas por una mala postura ejercida repetidamente, como los cargadores, los que trabajan sentados, etc.Las estructurales presentan a parte de la desviación lateral de la columna, rotación de la vertebra y no son flexibles.

Las escoliosis pueden tener un componente congénito y empiezan a manifestarse a temprana edad.Existen un grupo de escoliosis que en medicina se denominan idiopáticas, pero abarcan a todas las escoliosis que no tienen una causa conocida.

El acortamiento de una pierna puede llegar a producir una escoliosis.

La detección oportuna de una escoliosis en los niños puede ayudar a corregir en el futuro el problema. Los padres pueden ayudar mucho si observan en sus hijos que al estar de pie, su nivel de hombros no está alineado, o si un brazo se pega al cuerpo mientras el otro se separa, o si al sentarse lo hace con el tronco completamente torcido. El hecho de gastar más la suela de un zapato nos puede indicar una mala pisada que puede ocasionar en el futuro lesiones en la espalda.

El médico especialista con una radiografía comprobará la presencia o no de la escoliosis.

Una escoliosis postural puede en el futuro convertirse en una estructural si no se trata a tiempo. El uso de corsés puede ser importante si está acompañado de un programa de ejercicios de lo contrario es inútil.

Debemos resaltar la importancia del control de postura ( ver artículo sobre postura en este blog escrito en el mes de setiembre http://elcastillodelwyrm.blogia.com/temas/terapia-fisica.php), para evitar que la curva o curvas escolióticas aumenten de tamaño.

El ejercicio adecuado e indicado por el especialista es también parte importante del tratamiento, especialmente como preparación para hacer algún tipo de deporte como la natación que se recomienda mucho en pacientes que tienen escoliosis. Es importante estirar la musculatura que está contraída en la parte convexa de la curva y hacer trabajar la musculatura que está inactiva en la parte cóncava de la curva.

El yoga, el taichí son alternativas de ejercicio siempre que no coloquen a la espalda en una posición inadecuada.

En mis recuerdos está el tratar a una joven, que se había casado recientemente y que el médico le informó que debido a la escoliosis que sufría tendría problemas al quedar embarazada.Trabaje con ella por un año acondicionando su espalda para el trabajo que soportaría cuando quedara embarazada. Hoy es madre de dos hermosas hijas. No ha olvidado su ejercicio.

Cuando hablamos de rehabilitación en una escoliosis debemos entender, a la acción de evitar que haya molestias en la columna como dolor o imposibilidad de hacer el quehacer diario. No estamos hablando de enderezar la columna.

Algunas escoliosis muy incipientes o con poca curvatura pueden corregirse, pero la gran mayoría no. El evitar que la curvatura siga acentuándose en de vital importancia en todo proceso de rehabilitación y la desaparición de la molestia o la atenuación del dolor es el objetivo a conseguir.

La imagen ha sido extraida de healthgate.partners.org/images/si1322_ma.jpg

Cuento - Rédolon, la historia de un dragón

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Hace algunos años Dragones del Sur organizó un concurso de cuentos entre sus miembros. Me puse entonces manos a la obra y vio la luz este breve cuento que hoy quiero compartir con ustedes.

 

 

 

 

 

     El sol, se elevaba a lo lejos en el horizonte y  los primeros rayos de luz bañaban las inmensas laderas de las montañas Serenas. Abruptas y agrestes la enorme cadena dominaba la oscura tierra de Rándor en los confines del mundo conocido. En medio de ellas, una inmensa caverna dejaba ver su oscura y tenebrosa entrada, dentro,  en lo profundo, moraba Rédolon, Señor de Rándor y Amo del cielo y de la tierra.

 

 

 

      Habría que remontarse al comienzo de los tiempos para comprender que Rédolon y Rándor eran una misma cosa, ambos se formaron en las entrañas de lo profundo y salieron a la luz como en un parto inconmensurable. Ellos hicieron la historia, en esta parte del mundo y compartieron la sangre derramada en un  sinnúmero de eventos violentos y trágicos.

 

 

 

     Hoy, Rédolon yacía sobre el blanco polvo de un sinnúmero de huesos aplastados, dormitando; pero con sueño inquieto, el cuerpo le temblaba a menudo con espasmos violentos. Rédolon era un dragón; pero no cualquier dragón, Rédolon era un viejo dragón cansado y abatido por el paso del tiempo, cruel e implacable enemigo de todo ser vivo.

 

 

 

     Era solo un viejo dragón cuyas escamas antes brillantes, lucían hoy descoloridas. Era un viejo dragón cuyas alas antes majestuosas, hoy a duras penas se desplegaban.

 

 

 

     Era un viejo dragón, cuyos ojos, antes  peligrosos y mortales, hoy apenas se abrían, velados por gruesas  costras y caídos párpados.

 

 

 

     Rédolon  mortal y esplendoroso, era hoy tan solo una bestia envejecida y llena de recuerdos, rodeado de incontable riquezas acumuladas a lo largo de toda una vida de aventura.

 

 

 

     Un rayo de luz proveniente del sol, se coló dentro de la cueva y tocó delicadamente la dura piel, el punto luminoso avanzó lentamente hasta alcanzar uno de sus ojos. El párpado se llenó de luz y Rédolon despertó.

 

 

 

     A lo lejos, a muchas millas de allí, un campamento se levantaba tras el paso de la noche, muchos hombres, todo un ejercito se aprestaba a terminar para siempre con la amenaza relampagueante. En sus mentes solo cabía un objetivo, y en sus manos las armas con las cuales vencerían al mortal enemigo ancestral.

 

 

 

     Venían de lejos, llevando a cuestas las victorias logradas. Muchos pueblos fueron conquistados ante su paso, algunos asimilados, otros arrasados, pero todos eran concientes que un nuevo reino crecía y se hacía fuerte y habia que someterse o morir.

 

 

 

     Solo Rándor quedaba, y era como una herida expuesta en un flanco, Rándor tierra árida y desértica pero estratégicamente ubicada, su paso podría llevar caravanas, comercio y riqueza para el reino. Rédolon tenia que morir.

 

 

     La enorme cabeza se levanto y su cuerpo azulado se dirigió con lentitud a la entrada de la cueva, la luz del sol hirió sus ojos y esperó, su cuerpo absorbió el tibio calor del sol y sus huesos lo agradecieron, desplegó sus alas y voló. Su cuerpo se mecía en el aire tomando cada vez mas altura. Disfrutaba del placer de volar, de sentir el viento en el cuerpo, de elevarse hasta el reino de las cirrocúmulos, para ver en toda su extensión su vasto territorio.

 

 

 

     No tenia hambre, porque habia dado cuenta de toda una caravana algunos días atrás, y todavía podía sentir el mal sabor en la boca que le dejaban los humanos. De pronto, a pesar de su mala visión, diviso a lo lejos una mancha oscura sobre la tierra. - Intrusos en mis dominios – Se dijo.

 

 

 

     Por un instante pensó en ignorarlos, y continuar su apacible vuelo, pero su sed de sangre lo dominó y desplegando raudo las alas hacia el horizonte, fue en busca de su destino.

 

 

 

     Estaban preparados, y en su ánimo solo existía el deseo de vengar los largos años de opresión. La trampa con la carnada estaba dispuesta, muchos morirían, pero al final el enemigo seria destruido y por ende ...... la gloria..

 

 

 

     Rédolon cayó en picado sobre los intrusos, rociándolos con su arma de aliento, mientras pasaba sobre ellos. Vio el temor reflejado en los rostros, vio seres consumidos por la línea relampagueante que salía de sus fauces abiertas, y a otros caer sin poder volver a levantarse, fue su propio testigo de este nuevo momento de gloria, una página más en su larga lista de victorias.

 

Descendió suavemente hasta posarse sobre la quemante arena y contempló extasiado su poder. No vio las cadenas que sujetaban los tobillos de la carnada humana, no vio la trampa.

 

 

 

     La tierra tembló, un grito de guerra se dejo escuchar y como hormigas un ejercito apareció de la nada. Tres gigantescas ballestas asomaron sus puntas fatídicas y fueron disparadas al mismo tiempo. Los proyectiles impactaron y penetraron la dura piel del dragón. Rédolon rugió ante el sorpresivo ataque y el dolor causado por las heridas, desplegó las alas e intento volar pero no pudo, estaba sujeto al suelo por gruesas cadenas. Una lluvia de flechas y virotes ensombreció por un instante el cielo para caer sobre el cuerpo del odiado y mortal enemigo, los arqueros a la distancia, cargaban y disparaban con asombrosa rapidez  mientras que Rédolon trataba infructuosamente de zafarse del férreo abrazo de la muerte. Su arma de aliento barrió entonces con furia demencial la negra arena, muchos cayeron, una cadena salto de su base, las otras dos resistían, luego...... llegó la magia. 

 

 

 

     Tres sombras aparecieron de la nada,  una de las formas vestía un habito oscuro y con la cabeza envuelta en una capucha que impedía verle el rostro, las otras figuras caminaban detrás con el rostro descubierto, formando entre ellos un triángulo mortal. El aire se enrareció cuando los tres seres elevaron lentamente sus manos. Cuatro esferas grandes y otras ocho pequeñas surgieron de la mano del mago encapuchado,  las esferas salieron disparadas avanzando en línea recta sobre Rédolon y dejando tras de sí un rastro de chispas ardientes. Detrás, los otros dos magos menores apuntaron con sus dedos, surgiendo sendas bolas de fuego de ellos. Todas dirigidas sobre el viejo dragón cuyos reflejos ya no eran los de antes.

 

 

 

     Las explosiones sacudieron la tierra y esta tembló como desgarrándose. Rédolon recibió los impactos al unísono y el rugido que salió desde la profundidad de sus células rompió las ataduras y en un esfuerzo supremo su cuerpo se elevó hacia los cielos, mortalmente herido, desfalleciente, mientras en la tierra un grito de victoria se dejaba escuchar.

 

 

 

     Las heridas sangraban profusamente y el dolor que ellas provocaban era terrible, pero tenia que llegar a su cueva, a su refugio, a su hogar. Que lejos quedaban sus montañas, que lejos quedaban las jornadas de victoria, que lejos quedaba todo ahora.

     Rédolon entró en su cueva casi desfalleciente, dejando un rastro de negra sangre a cada paso.

 

 

     Su fin estaba cerca, sabía que lo seguirían y encontrarían el enorme tesoro acumulado con el correr de los siglos, no podía permitirlo. Se alzó con un enorme esfuerzo, recobrando por un instante la majestuosidad perdida, abrió sus alas  y cantó, y su canto fue como un lamento desgarrador, o no fue un canto y solo fue un grito salvaje que provocó que las paredes de piedra de la cueva cedieran y la montaña engullera a su pequeño hijo.

 

 

     Nunca pudieron encontrar los restos de Rédolon ni su tesoro.

 

 

 

     El camino al Oeste fue abierto y con ello mas conquistas.  Luego la paz, el comercio y la prosperidad, y con el tiempo la decadencia.

     Pero aún hoy por aquellos parajes, cuando las caravanas acampan a esperar la luz del día, dicen que se escucha mezclada con el viento el canto final de Rédolon, el majestuoso dragon azul.

Imagen extraida de http://www.frikipedia.es/images/b/bb/Dragon.jpg

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Cuento - El vuelo

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Este es otro cuento, que escribí hace ya algún tiempo. Espero les guste.                                              

                                 I

Desperté. Supe entonces que mi tiempo había llegado. Sentí una especie de energía vital recorriendo todo mi ser, haciendo vibrar mis sentidos como vibran las cuerdas de un instrumento afinado.

La envoltura que me aisló y protegió durante tanto tiempo empezó a resquebrajarse. Al fin era libre.

Mis pulmones se llenaron de aire fresco y la sangre como torrente empezó a  alimentar cada célula, cada fibra, cada porción de mi cuerpo.

Salí al mundo con los ojos cerrados. Ya los abriría, soy paciente. Mientras que en mi mente retumbaban como eco, el repique de campanas que anunciaban al mundo mi llegada.

Sentía en mi interior, la seguridad de una vivencia plena, majestuosa, embriagante.

¿ Acaso serían mis manos levantadas, las que impulsen al pueblo en la búsqueda de sus ideales?

¿ Acaso sería mi voz, la que llame a los hombres a cambiar su trágico destino?

¿ Acaso serían mis pasos, los que marchen triunfantes en pos de la victoria?

¿ Acaso seria mi corazón el motor pujante de sangre joven y fresca en medio de una sociedad senil?

¿ Acaso.... ? ...........tantas cosas volaban en mi mente.

Mis ojos seguían cerrados. Ya los abriría, soy paciente.

Escuchaba también una voz a lo lejos. Mi madre, que con tonadas incomprensibles arrullaba mis momentos. Un canto monótono. Agradable sí, pero no era para mí. Lo mío era el estruendo de cañones en la batalla, era la furia del viento en una tempestad. Lo mío era el grito de la inconformidad contra el abatimiento, era el asir de la espada en contra de la tiranía. Lo mío eran tantas cosas juntas.

Un día el velo que cubría mis párpados empezó a caer. Mi paciencia había dado sus frutos. Al fin abriría los ojos, podría contemplar los vastos dominios que mi creador había deparado para mí. Podría ver los colores, las formas, los tamaños, la limpidez del cielo en una mañana de verano y la oscuridad bañada de estrellas en una noche calma.

La luz inundó lentamente mi ser y mis ojos se fueron abriendo como se abre una puerta cuando esperamos expectantes descubrir, lo que existe detrás de ella.

Mi madre canturreaba su tonada... ¿ que me decía? A duras penas; debido a la excitación que sentía, entendía su letanía ..... naturaleza, canto, comida, amo, nido......

Mis ojos se abrieron contemplando por primera vez el mundo, mi mundo.

El globo de mi entusiasmo estalló en mil pedazos al ver la realidad que se levantaba ante mí.

Contemplaba horrorizado los barrotes de mi prisión, entonces, y con las lágrimas a punto de brotar, al ver la ironía del destino que en forma de rostro monstruoso asomaba por el hierro, empecé a temblar.

Era el rostro del amo, instándome a ganarme el sustento.    

No habría gloria en mi existencia.

No habría grandeza en mi camino, ni altivez en mi acción.

Solo era un pequeño pájaro de mierda, de plumaje amarillo, que ante la insistencia del amo y el hambre que lo acometía, batiendo estúpidamente sus alas se puso a trinar.                                                      

                                     II  

El tiempo pasó, como el agua de un río, que fluye impasible hacia el anchuroso mar. Pasó casi sin darme cuenta, quizás fue un abrir y cerrar de los ojos o quizás siglos de vida inútil, transcurridos lentamente.

Ya no cantaba, miraba solamente el vacío de mi mundo interior, balanceándome sobre el columpio que adornaba mi jaula.Nunca reí, porque no se puede dibujar en el rostro, los rasgos de la alegría cuando se sufre.

Nunca soñé, porque para soñar hay que tener esperanza y estas no existen.

Nunca amé porque para amar hay que sentir y yo estoy muerto.

Mi amo partió un día que ya no recuerdo. Lo vi caer, cuando encaramado en un banco trataba de continuar con su estúpido juego  de canto por comida. Pude ver su brazo suspendido en el aire mientras que en su rostro, el estupor daba lugar al miedo que precede a la muerte. Recuerdo sí, el ruido del cuerpo al caer, y los alaridos histéricos de las mujeres al congregarse alrededor del cuerpo sin vida del amo.

Pero mi alegría no duró mucho. Me quede solo.

Mis padres partieron una mañana de frío otoño con las alas entrelazadas en un bello abrazo. Que cuadro, que sensación de sosiego irradiaban...... luego una mano profanó la escena, cogió ambos cuerpos, los envolvió en una sucia hoja de un diario y les dio sepultura en el fondo de un sucio tacho de basura.

Dolor que cruel eres que inmisericorde.

Los días siguieron a las noches, las semanas a los meses y el color brillante de mis plumas se fue apagando. Me alimentaba por inercia y yo por inercia cantaba, dormía y despertaba, me balanceaba y comía, dormía y me despertaba, así en un ciclo demencial.

Una noche cuando los grillos se enfrascaban en su cortejo musical y el resto de los seres entregados al sueño llenaban sus lechos con sus cuerpos infames, una bruma llenó mi jaula, cerré los ojos cuando sentí el toque de mi creador sobre la frente, reconfortando mis penas y  acallando mis lamentos. Un soplo de su aliento divino abrió la puerta de mi prisión.Abrí los ojos, esperando encontrar la realidad cruel que aparece cuando tenemos un sueño hermoso.

Pero no, la puerta estaba abierta. Salté del columpio, el cual continuó con su rítmico vaivén, y arrastrando mis patitas me asomé tímidamente fuera de la puerta entreabierta.Batí entonces mis alas y con todas las fuerzas de los pulmones canté.

Y mi canto fue de amor, fue de esperanza.

Canté mientras me elevaba en vuelo sublime.

Canté mientras alcanzaba el alfeizar de la ventana.

Canté mientras le daba una última mirada al pasado, y seguí cantando mientras remontaba raudo vuelo hacia las estrellas.

En el horizonte, el sol presuroso me ofrecía un naciente rayo de luz para una naciente vida nueva, un rayo que alumbraba como un faro, una guía hacia lo lejos, allá en donde los sueños se cumplen para todos.

Imagen extraida de http://carloszerpa.blogspot.com/2007/08/accion-con-canario-unicornio.html

Hilario Mendívil - El homenaje

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El Instituto Nacional de Cultura (INC) y el Museo de Artes y Tradiciones Populares del Instituto Riva-Agüero tienen el agrado de presentar la exposición: “Hilario Mendívil: 30 años de ausencia del Símbolo Cusqueño más representativo de la imaginería tradicional andina”. La inauguración de dicha muestra se realizará el jueves 31 de Enero a las 7:00 p.m. en el local del Instituto Riva-Agüero (Jirón Camaná 459 Lima) y estará hasta el 22 de abril.

La muestra va de lunes a  viernes de 10 a.m. a 1 p.m. y de 2 p.m. a 7 p.m. Mayores informes a los teléfonos: 626-6600 anexo 6616 – 6600 o al correo electrónico: ira@pucp.edu.pe.
 

Hilario Mendívil Velasco es con toda seguridad, uno de los artistas cusqueños más representativos de la imaginería tradicional andina. Heredero de una larga tradición familiar, supo perfeccionar con maestría su labor creando un original registro icónico que lo identifica por su originalidad y belleza. En sus obras se aprecia el espíritu y la riqueza de las imágenes religiosas de los templos de su ciudad natal y la influencia que dejó la Escuela Cuzqueña (siglos XVI al XVIII).

En la sensibilidad estética de Mendívil confluyen lo hispano y lo andino. Su vasta obra está compuesta por un universo religioso donde encontramos a la Virgen de la Espera, San José y María, los Reyes Magos, Santiago Mata Indios, San Isidro Labrador, entre otros personajes propios de la tradición católica y campesina. También encontramos "guaguas", pinturas, cruces y otros elementos religiosos cusqueños.

En este blog hemos hablado de la obra de este insigne maestro artesano, y no dejaremos de asistir a esta; de seguro, inolvidable muestra.

Texto extraido de  http://www.rpp.com.pe/portada/entretenimiento/teatro_y_exposiciones/112359_1.php

29/01/2008 21:22 elcastillodelwyrm #. Artículos Varios No hay comentarios. Comentar.


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